En nuestro anterior post estuvimos informándote sobre algunos alimentos que no son tan beneficiosos para tu salud como pueda parecer. Esta semana queremos seguir advirtiéndote de otros que lejos de aportarte ventajas, pueden también perjudicarte si se consumen sin precauciones:
1. Las fajitas, tortillas enrolladas o wraps:
Suelen venderse como una alternativa más saludable que la “archi-conocida” fast food o comida rápida pero, sorprendentemente, no contienen menos calorías que cualquier hamburguesa.
Suelen incluir también altas proporciones de azúcar, sodio y grasas, en función de las salsas, fiambres, etc que se le añadan.
2. Bebidas de café industriales:
Es posible que pienses que no puede haber ningún problema en ir bebiéndote un café para espabilarte mientras vas al trabajo o por el simple gusto de tomártelo pero, no es cierto, el café que preparas en casa es muy distinto al que te tomas envasado. Una gran cantidad de dichos cafés industriales tienen incluso más calorías que los refrescos.
El café natural, consumido con moderación, posee propiedades antioxidantes, ayuda a quemar grasas, nos mantiene despiertos… pero, al tomarlo en forma de bebida procesada, con ingredientes adicionales, aumenta su proporción de calorías y azúcares dejando de ser beneficioso para nuestro organismo.
3. Batidos de frutas procesados:
Nos referimos a aquellos batidos que son de origen industrial, no a los que tú mismo preparas en casa, con leche y piezas de fruta.
Muchos de nosotros, por el simple hecho de escuchar la palabra “fruta” asociamos este producto con algo natural y no es cierto en absoluto. La composición de este tipo de batidos, que puedes pedir en cualquier establecimiento o local de restauración, hace que sean menos provechosos para tu organismo de lo que imaginas.
Apenas incorporan fibra y proteínas, al mismo tiempo que contienen gran cantidad de azúcar para proporcionarles su sabor dulce y, lo que es peor aún, tienen mayor aporte calórico que las bebidas refrescantes. En otras palabras, que te recomendamos que los consumas de manera esporádica para que no afecten al nivel de glucosa de tu organismo ni a tu peso.
Es posible que todos los alimentos de los que te hemos hablado estén estropeando tu alimentación, ya que no solo son perjudiciales sino que, como pensabas que eran productos beneficiosos, los estabas consumiendo en mayor cantidad.
La realidad es que no existen alimentos “buenos o malos”, depende de las veces y de las cantidades de ellos que consumas, además de otros aspectos. Si los tomas ocasionalmente no te perjudicarán, pero si los comes en exceso, pueden ser el motivo por el que no te estés sintiendo bien.
En definitiva, mantente alerta y vigila tu alimentación para lograr tu bienestar físico y, al mismo tiempo, mental.