Que el consumo de sal en exceso es perjudicial para la salud es algo de lo que llevamos años tomando conciencia. Una de las principales consecuencias negativas que conlleva es la hipertensión arterial con las consiguientes patologías de carácter cardiovascular que puede llegar a provocar.

La Organización Mundial de la Salud recomienda no excederse en el consumo de sodio más allá de los 2 gr. diarios. Esa cantidad viene a suponer 5 gr. de sal. El problema a la hora de controlarla viene cuando comprobamos que además de la sal que añadimos nosotros directamente a nuestros platos,  los alimentos procesados también suelen contar con sal en su composición. Es el caso de concentrados de caldo, salsas o snacks.

¿Cómo puedo reducir el consumo de sal?

Existen “trucos” que pueden ayudarnos a tomar menos sal en nuestras comidas. Os contamos 5 muy útiles:

    Si vas a comer algún producto en conserva, elimina el líquido e incluso si se trata de verduras y legumbres, lávalas.

    Cocina sin sal, y una vez servida, la añades a la comida. Es mejor así para añadir exactamente la cantidad deseada.

    Trata de consumir productos frescos en lugar de procesados.

    Acostúmbrate a consultar cuánta sal tienen los productos leyendo su etiqueta.

    Dejar la sal por completo es complicado. El sabor se resiente. Por ello, si lo haces de forma gradual, podrás llegar a disfrutar de la comida a pesar de renunciar a las cantidades de sal habituales.

¿Existen sustitutivos naturales a la sal que den sabor a nuestras comidas?

Una vez que estamos concienciados de que debemos reducir el consumo de sal, no nos queda otra que buscar alternativas que aporten sabor a nuestros platos, o por qué no, que nos lleven a otros sabores igualmente agradables.

Te recomendamos 5 especias que pueden cumplir con esta función, si no de una manera absolutamente sustitutiva, sí alternativa:

    Pimienta: Se trata de un excelente condimento que va prácticamente con todo y aporta intensidad.

    Comino: Esta especia añade un sabor diferente, aunque por su intensidad, puede provocar que se convierta en el sabor predominante. Por tanto, es recomendable tener cuidado en la cantidad. Muy usado en legumbres.

    Ajo. El ajo usado en polvo es otra magnífica alternativa a la sal si lo combinamos con perejil y aceite de oliva en pescados, carnes o incluso pasta.

    Pimentón: Aunque existen varios tipos de pimentón, cada uno ofrece distintos matices de sabor que podrán hacer que te olvides un poco de la sal. Pruébalo en patatas, pulpo o pollo. Si prefieres verduras, también es una buena opción.

    Jengibre: Con un leve sabor picante, es un buen condimento para sopas, verduras o arroz.

Como ves, es posible ir reduciendo el consumo de sal sin que tus platos se resientan demasiado. Es cuestión de ir acostumbrando el paladar a otros tipos de sabores y encontrar ese nuevo condimento que añadir a cada una de tus recetas para así disfrutar de la comida a la vez que idas tu salud.

En guisos.com elaboramos nuestros menús poniendo especial énfasis en la calidad de nuestros productos, sin utilizar conservantes y con la posibilidad de adaptarnos a sus necesidades. Si quiere encargarnos algunos de nuestros menús semanales y le preocupa el consumo de sal, contacte con nosotros y le buscaremos la mejor solución.