Se acerca la primavera y empezamos a prepararnos para la operación biquini con tiempo. Cuando hablamos de operación biquini seguro que todos pensamos en adelgazar, sin embargo, no nos podemos centrar solo en comer menos durante unos días para reducir peso y que los efectos sean duraderos, tenemos que aprender a comer mejor y hacer más ejercicio físico, es decir, tenemos que modificar nuestro estilo de vida.
Los endocrinólogos afirman que para seguir una dieta alimenticia correcta y no cansarte de ella, la clave está en la diversidad, es decir, en no comer siempre lo mismo, teniendo como referente la pirámide de la dieta mediterránea.
Esta dieta ha sido y sigue siendo, objeto de estudio de numerosos informes científicos que avalan sus beneficios en la prevención y tratamiento de enfermedades como las dolencias cardiovasculares, la diabetes, el cáncer o la obesidad. Por eso, debemos incorporarla a nuestra alimentación diaria.
Los nutricionistas destacan que, frente a la importancia que nuestra cultura concede a comidas que deberían ser una excepción, como por ejemplo, los platos hechos con carnes rojas, desde el punto de vista nutricional, un sencillo plato de lentejas con verduras es mucho más sano y beneficioso para nuestro organismo, ya que contiene legumbres y hortalizas que son ingredientes fundamentales para una dieta saludable.
Los especialistas recomiendan seguir las siguientes pautas:
· Consume frutas y verduras, cocidas o crudas, 5 veces al día.
· Toma alimentos derivados de la leche para absorber el calcio que contienen. Si el resto de tu dieta incluye suficientes calorías para el ejercicio que desarrollas, es mejor que los consumas desnatados.
· Los cereales, mejor integrales porque se ha comprobado que disminuyen el peligro de padecer dolencias crónicas. Al mismo tiempo, sacian más que los normales.
· No elimines el gluten ni la lactosa de tu dieta, salvo que tengas un diagnóstico médico porque hacerlo puede acarrearte carencias nutricionales.
· No lo dudes, elige siempre aceite de oliva, crudo o cocinado.
· Mejor que las proteínas animales, consume las de origen vegetal que encontrarás en legumbres, frutos secos y cereales como la quinoa, entre otras.
· Entre las proteínas animales, que no debes suprimir, consume sobre todo las del pescado, en concreto, las del pescado azul.
· Igual que la variedad de alimentos ayuda a no cansarte de una dieta, también contribuye la variedad de cocinados. Intenta reducir al máximo los fritos y consume más comidas asadas, hervidas o a la plancha.
· Y para beber… agua, una media de 2 litros diarios. No es aconsejable tomar bebidas alcohólicas (como mucho un vaso al día de vino o cerveza) ni azucaradas por mucho que en la etiqueta ponga que son Light, ya que siguen teniendo muchísimas calorías.
· No abuses de la sal para mantener tu tensión a raya. Los médicos coinciden en que el máximo saludable está en 5 g/día.
· Que los alimentos procesados sean una excepción en tu dieta porque, entre sus ingredientes suele haber grasas trans y otros elementos que están relacionados con el sobrepeso, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes (2).
· El azúcar, en su justa medida porque, si te pasas, engordarás y tendrás un mayor riesgo de padecer dolencias metabólicas y cardiovasculares.
· Respeta tus horas de comidas. El cuerpo se acostumbra a unos horarios determinados y, cuando no los sigues o comes fuera de horas, no asimila los nutrientes de manera correcta.
· Ejercicio físico moderado. El sedentarismo no beneficia al estado físico de nuestro cuerpo pero un ejercicio excesivo también trae consigo otro tipo de riesgos. Lo mejor es intentar andar una hora al día a buen paso para quemar calorías, fortalecer tus piernas y tu corazón.
En Mediterránea de Guisos nos preocupamos por tu salud, por eso nos dedicamos a preparar comidas propias de la dieta mediterránea para que comas como siempre, como comes en tu casa.