Mintel, agencia de inteligencia de mercado, con presencia internacional, ha hecho públicas las tendencias más importantes que, en base a los datos que manejan, sorprenderán durante el próximo 2018 dentro del ámbito de la alimentación (bebidas y alimentos). El informe pronostica que habrá posibilidades de que la industria alimentaria y los comerciantes minoristas puedan:
- Facilitar a los consumidores la recuperación de la confianza en las bebidas y productos alimenticios.
- Suavizar la sensación de estrés con una alimentación equilibrada.
- Aportar nuevas sensaciones mientras se come o se bebe.
Por otro lado, la revista Inforetail, de cara al 2018, también señala que, la ciencia junto con la técnica, contribuirán a que se creen vínculos más personalizados entre los fabricantes y distribuidores y los consumidores.
Las tendencias de las que hablamos son las siguientes:
- Las cartas sobre la mesa: Los compradores reclamamos conocer toda la información de la que dispongan los productores y distribuidores acerca de los alimentos y bebidas que consumimos: el lugar de procedencia, cómo y cuándo se cultiva, ingredientes y formas de producción así como las condiciones apropiadas de conservación y venta. Aumentará la demanda de total honestidad y minuciosidad sobre la información que facilitan.
- Búsqueda de la autosatisfacción: Muchos de nosotros nos sentimos agobiados y sobrepasados por el ritmo y la rutina diaria estresante, por el estar continuamente “conectados” al móvil, a internet… Por ello, buscamos cuidarnos (“autocuidado”) dando prioridad al tiempo que nos dedicamos a nosotros mismos. En este sentido, las dietas equilibradas y flexibles se convertirán en un factor fundamental de los hábitos de cuidado personal.
- Experiencias nuevas: La nuevas sensaciones serán esenciales tanto para los consumidores como para los productores. Intentar descubrir experiencias diferentes a las conocidas a través de alimentos y bebidas que despiertan nuestros sentidos mediante texturas sorprendentes, será uno de los principales objetivos a alcanzar el año que viene.
- Venta personalizada: El internet de las cosas, el Big Data y la tecnología en general contribuyen a simplificar las compras dando pie al comienzo de una nueva etapa de ofertas y productos especialmente orientados a públicos determinados. En busca del ahorro del tiempo y del dinero, probamos diversos medios y métodos para adquirir los alimentos como: el servicio a domicilio, las suscripciones o el reabastecimiento automático. Tanto los fabricantes como los comerciantes, pueden sacarle rendimiento a todas estas técnicas con el fin de crear nuevos niveles de eficacia como las sugerencias personales.
- Irrupción de la ciencia en la cadena alimentaria: Determinadas empresas con perspectivas de futuro están buscando alternativas tecnológicas para sustituir a las granjas e industrias tradicionales con componentes y alimentos diseñados científicamente.