Colon irritable: ¿Sabes qué es?

Es una patología conocida como “Síndrome del intestino irritable” (SII). Provoca dolores en la zona del abdomen que están relacionados con trastornos del tránsito intestinal. Produce estreñimientos y/o diarreas periódicos así como la inflamación del abdomen, sin que haya otra posible causa, imputable a una infección, el sistema neurológico o el metabolismo, que afecte al sistema digestivo.

Se incluye entre las enfermedades relacionadas con un mal funcionamiento del aparato digestivo.

También se le ha llamado “colitis nerviosa, colitis espástica ó colon espástico” pero estos nombres se han descartado por inducir a error o no ser considerados completos.

¿Cómo se produce?

Aunque no existe un factor determinante o una explicación específica para esta enfermedad, lo más correcto sería decir que se produce debido a alteraciones de la sensibilidad digestiva relacionadas, de manera directa, con factores psicológicos.

Cada vez se está implicando más al eje barrera intestinal-microbiota, es decir la flora intestinaldicen los especialistas consultados.

Es posible que esté también relacionada con gastroenteritis e intolerancias. Aunque, según los expertos, podría deberse a estrés laboral, familiar o económico.

¿Qué siente alguien que lo padece?

1) Dolor abdominal:

Generalmente, es un dolor leve que tiene una duración inferior a 2 horas. Esta sensación suele decrecer después de realizar la deposición. El inicio del malestar abdominal suele asociarse con la necesidad de defecar y el enfermo suele vincularlo con episodios de estreñimiento o diarrea.

Es normal sentir sensación de empacho después de las comidas así como posibles náuseas o vómitos.

2) Ritmo intestinal alterado

Tanto la diarrea como el estreñimiento suelen sucederse entre sí. Los pacientes suelen referirse a ello como “exceso de gases” y proporcionan una sensación de “saciedad precoz” después de comer, así como “náuseas, vómitos y ardor torácico (pirosis)”.

3) Dificultades para defecar y “moco” en las heces.

¿Cómo evitarlo?

Desde la Fundación Española de Aparato Digestivo (FEAD) nos proponen las siguientes recomendaciones:

. Una alimentación equilibrada. Podemos utilizar como modelo la dieta mediterránea, basada en comidas con poca grasa, abundante fibra y proteínas que nos ayudarán a anticiparnos a un posible problema intestinal.

. Evitar determinados alimentos que provocan flatulencias como las lentejas, garbanzos y legumbres en general, las bebidas gaseosas o la col. Al reducir su consumo, también disminuirán las molestias.

. Ingerir 1 o 2 litros de agua para ayudarnos a paliar los síntomas de irritación intestinal, favorecer el tránsito de los alimentos y evitar que el paciente se estriña.

. Intentar establecer una rutina los horarios de comidas, es decir, intentar comer todos los días a la misma hora.

. Intentar hacer lo mismo con las defecaciones. Desde la Clínica de la Universidad de Navarra nos recomiendan que la hora idónea es después del desayuno.

. El ejercicio también es muy aconsejable ya que favorece el movimiento intestinal, así como procurar no verse envuelto en situaciones que generen ansiedad o estrés.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad?

El Colon Irritable debe ser diagnosticado apoyándose en una historia clínica detallada así como en una completa exploración física.  

Para verificar el diagnóstico inicial, la valoración médica se debe completar con pruebas que descarten la presencia de otras enfermedades orgánicas (es lo que se llama “diagnóstico por exclusión”), como analítica general y específica de heces, orina y sangre, radiografías y ecografías del abdomen y colonoscopia.