En la Universidad de Harvard se ha realizado una investigación que determina que la ingesta de proteínas de la carne de los animales ha sido esencial para nuestra evolución.

En los últimos años se ha abierto un debate en torno al consumo de carne. El número de vegetarianos aumenta y sus argumentos se basan sobre todo en el maltrato animal, durante el proceso de matanza y elaboración, y en algunas investigaciones médicas que afirman que el consumo de carne roja puede originar algunas enfermedades relacionadas con el corazón, colesterol, etc.

Harvard ha querido poner este debate en un marco histórico y llega a la conclusión de que el consumo de carne que incluyeron las personas hace más de 2 millones de años, ha propiciado la evolución de nuestro cerebro y la disminución de dientes y músculos faciales.

El crecimiento del cerebro se debe al aporte de los nutrientes de la proteína animal y el cambio en dientes y músculos, al uso de utensilios para machacar la carne y facilitar su consumo. El hombre de la época no disponía de la dentadura precisa para masticar carne cruda.

¿Cómo se desarrolló el experimento?

Varias personas adultas tuvieron que masticar (sin tragar) varios alimentos, entre ellos: carne cruda de cabra y distintos vegetales como la batata o la remolacha. Estos productos que se masticaban sin ningún tipo de cocción no se tragaban, ya que posteriormente se realizaban diferentes fotografías para comprobar el estado del alimento.

Conclusiones del experimento realizado por Harvard

Se llegaron a las siguientes conclusiones:

  •          . Al masticar carne cruda relativamente dura, casi todo el producto permanece en su estado inicial. Es casi como morder algún material elástico.
  •          . Al machacar la carne con algún instrumento tipo ‘mortero’, el proceso cambia considerablemente, siendo mucho más efectiva la masticación. Por lo que se puede determinar que las personas llegaron hasta el ‘Homo erectus’ sin necesidad de cocinar los alimentos.
  •          . El experimento remarca la importancia del uso de instrumentos para moler y cortar los alimentos, ya que sin ellos no podríamos haber consumido carne y vegetales duros con frecuencia hasta la aparición del fuego controlado, que data varios millones de años después.

En definitiva, según los expertos el consumo de carne unido a las técnicas de procesamiento, han sido la base para el desarrollo de las personas hacia el ‘Homo erectus’.