Una semana más continuamos intentando aclarar falsas creencias o bulos sobre la leche. Ya hablamos de su importancia en nuestra dieta como fuente principal de calcio en los países occidentales y de que la leche es un alimento que no podemos considerar exclusivo de los niños, también es beneficioso para los mayores, siempre que tengamos en cuenta las condiciones fisiológicas de cada uno.

En este post nos pararemos a considerar otras cuestiones que también circulan por ahí cuando hablamos de la leche:

Cuando la leche es procesada, ¿pierde sus características especiales?

La leche procesada es la que se calienta durante un breve espacio de tiempo con el fin de eliminar las bacterias perjudiciales que pueda tener (Pasteurización y UHT o tratamiento a temperaturas altas) y facilitar así que se conserve durante más tiempo. Aunque ello supone una modificación en algunas características químicas y físicas de los nutrientes, no altera su valor nutricional.

Desde el punto de vista nutricional, ¿es igual una bebida vegetal que la leche?

No, en ningún caso, ni siquiera pueden ser consideradas como un sustituto. En la bebida vegetal el calcio, si lo tiene, lo han añadido y no se asocia de manera natural a las proteínas. Además, su asimilación por el organismo es menor. También se debe tener en cuenta que a las bebidas vegetales suelen añadirles elevadas cantidades de azúcares.

Y la leche, ¿tiene azúcar?

La tiene, el azúcar natural de la leche es la lactosa. Es metabolizada por el organismo de manera distinta a la sacarosa o azúcar común y realiza funciones importantes en él.

¿Hasta qué punto es buena la leche sin lactosa para todos por igual?

Como es lógico pensar, la leche sin lactosa es la variedad de la leche que está indicada para los intolerantes a la lactosa. Sin embargo, esto no se puede generalizar al resto de la población ya que es un tipo de azúcar que es natural de la leche y contribuye, además de otros cometidos, a asimilar su calcio mejor.

¿Qué pasa con los alérgicos a la proteína de la leche de vaca?

Este tipo de alergia está presente en solo un 1 ó 2 por ciento de los bebés y es frecuente que desaparezca de los dos años en adelante. En estos casos, sí sería necesario consumir otros productos alternativos que no contengan esta proteína como la leche hidrolizada.

¿Cuánto engorda la leche?

La leche tiene pocas calorías y muchos nutrientes, por eso se dice que tiene una adecuada “densidad nutricional”. El contenido calórico puede reducirse aún más si se consumen las variedades semidesnatadas o desnatadas de la leche, gracias a un proceso de desnatado.

¿Tiene colesterol?

Es cierto que la leche tiene un determinado porcentaje de colesterol, sin embrago, desde un punto de vista científico, no se ha probado que tomar leche implique un incremento del colesterol en el organismo. Por otro lado, las personas con colesterol alto siempre pueden consumir leche con menor contenido de grasa y, en consecuencia, de colesterol, o leche enriquecidas con grasas insaturadas como el Omega3 o el ácido oleico que varían su perfil graso.