La disfagia es un trastorno mucho más común de lo que cualquiera podría pensar. Lo sufren personas con cáncer en la lengua, la boca, el esófago… que físicamente tienen dificultades para tragar.

Al mismo tiempo, lo padecen, con más frecuencia de lo que parece, las personas mayores que pierden la capacidad de masticar y tragar la comida como lo venían haciendo. Nos estamos refiriendo a un 25% de los mayores de 70 años.

Muchos, sencillamente, recurren a alimentarse a base de líquidos, zumos o purés que convierten su dieta en algo monótono y en la que los alimentos pierden su sabor, textura y color propios.

Las comidas se vuelven algo rutinario y aburrido y no se saben los ingredientes que llevan a no ser que te lo diga quien lo haya preparado. En definitiva, los platos dejan de ser apetitosos y se pierden las ganas de comer.

Llegado ese punto, el paciente o persona mayor con disfagia, al comer menor y peor, toma menos sustancias nutritivas de las aconsejables y, por consiguiente, pierde salud y calidad de vida. 

Frente a esta situación, cada vez más profesionales de la nutrición proponemos texturizar los alimentos. Esta técnica hace posible que cada alimento mantenga su textura y sabor, al mismo tiempo que ayuda a que se pueda tragar.

Hoy en día, prácticamente cualquier comida se puede texturizar haciendo posible que cada alimento mantenga su consistencia. La dieta recupera su variedad y los comensales su apetito. Desde el punto de vista nutricional, también es más completa ya que no se pierden los nutrientes.

Los platos recobran su atractivo ya que la texturización permite dar forma y respetar los colores, en función de:

-  El ingrediente que se trate.

-  El grado de texturización, mayor o menor, que se quiera dar.

-  Las necesidades de cada individuo. 

Para conseguirlo, se condensan líquidos y se muelen sólidos o semisólidos. El objetivo es lograr una comida súper atractiva.

Desde la perspectiva del estado de salud de la persona, se ha probado que la aportación de proteínas, carbohidratos, vitaminas, minerales y energía de los platos texturizados es mayor que la de la dieta triturada.  

Además, al ser masticados los alimentos en mayor o menor medida, se liberan enzimas digestivas que ayudan a que las sustancias nutritivas sean mejor absorbidas por el intestino.

Por todo ello, en Guisos también ofrecemos a nuestros clientes con disfagia la posibilidad de recibir nuestros platos texturizados. Sólo debes indicárnoslo por teléfono, al hacer tu pedido, y tomaremos nota de lo que necesites.