La semana pasada en nuestro artículo “¿Por qué no adelgazo haciendo deporte?” os contábamos los motivos por los que no adelgazamos haciendo únicamente deporte y la importancia de mantener un equilibrio entre la dieta y los esfuerzos físicos que realizamos a lo largo del día.

Esta semana traemos la segunda parte de este artículo con opiniones y consejos de expertos en nutrición y deporte que nos ayudarán a mejorar nuestros hábitos cotidianos.

El deporte puede aumentar nuestras ganas de comer

El especialista en nutrición deportiva Alex Vidal, nos explica que solemos darle mucha importancia a realizar deporte para perder peso, pero no hacemos suficiente hincapié en la dieta que necesitamos. Lo cual provoca que no consigamos las metas que nos proponemos.

Según él, la práctica del deporte puede aumentar nuestras ganas de comer, sobre todo puede surgir la necesidad de tomar alimentos azucarados.

Esto sucede porque cuando realizamos un esfuerzo, nuestro metabolismo se adapta actuando más lentamente para consumir menos calorías y así equilibrar las calorías que gastamos durante la actividad física.

Cambiar nuestro metabolismo con el ejercicio físico

En este planteamiento coincide Carlos de Teresa, uno de los responsables del SEMED o Sociedad Española de Medicina del Deporte. Él afirma que cuando empezamos a adelgazar se produce lo que él llama el “efecto de las primeras semanas” en las que se eliminan líquidos más que ninguna otra cosa. Sin embargo, al adaptarse el metabolismo, el efecto desaparece. Por ello, es primordial que trabajemos en modificar nuestro metabolismo de manera que consuma la grasa a lo largo de todo el día y no solo en momentos puntuales. Para conseguirlo, está demostrado que es beneficioso realizar ejercicios en periodos reducidos de tiempo pero de alta intensidad y con pequeños reposos entre ejercicio y ejercicio.

Por último, Lidia Brea, al frente de la dirección del Máster en Actividad Física y Salud de la Escuela Universitaria Real Madrid (Universidad Europea), recalca la importancia del equilibrio entre la dieta y el ejercicio y recuerda que es esencial no dejar de lado los ejercicios de fuerza, aunque, cuando se realiza deporte de manera esporádica, se pueda experimentar una subida de peso debido al desarrollo muscular.

Todos los expertos coinciden en que, si bien es cierto que al practicar deporte aumentamos nuestra masa ósea y nuestra musculatura, hay menos probabilidades de sufrir enfermedades en huesos y articulaciones, al mismo tiempo que cambiamos nuestro metabolismo de manera que la pérdida de peso se mantiene más a largo plazo.

¡Estad atentos a nuestros próximos artículos! Seguiremos informando sobre temas que nos interesan relacionados con la nutrición.