España es un país rico en ocio y cultura donde la comida se ha convertido en hábito de culto para muchos de sus habitantes. Y es que no es para menos, los alimentos que la forman son propios de la agricultura local. La multitud de formas de prepararlos hacen que este país sea un referente internacional en cuanto a gastronomía.

Solo hay que viajar un poco fuera de España para darse cuenta del verdadero tesoro culinario que tenemos en nuestras tierras. Esto se debe en gran parte a las tradicionales y deliciosas recetas que hemos ido perfeccionando y que se han ido manteniendo, durante el transcurso de los años hasta nuestros días, para conformar la dieta mediterránea actual.

Si aún no conoces en qué consiste la forma de cocinar los alimentos propia de los países de la cuenca mediterránea te lo contamos todo en este artículo:

Definición: Dieta Mediterránea

Se le denomina “mediterránea” porque proviene de los países latinos que son limítrofes con el mar Mediterráneo. Esta dieta se basa en una forma determinada de cocinar los alimentos que aporta multitud de beneficios para la salud. Esencialmente, podríamos decir que se basa en disminuir la ingesta de carnes e hidratos para aumentar el de vegetales y grasas monoinsaturadas.

Elementos clave

Algunos de los “pilares” de esta dieta son las verduras, legumbres, pescados, carnes blancas, pasta, arroz, fruta y frutos secos, los cuales no deberían faltar nunca en tu menú semanal. También es recomendable la ingesta de vino pero siempre con moderación.

Pero, sin duda, uno de los estandartes de esta dieta es el aceite de oliva que, gracias a su ácido oleico, nos ayuda, entre otras cosas, a reducir el riesgo de sufrir obstrucciones arteriales. Los dietistas y nutricionistas siempre recomiendan el uso del aceite de oliva frente a la mantequilla u otros aceites.

Ejercicio físico: el complemento ideal de tu dieta mediterránea

Para que esta dieta nos pueda aportar un beneficio real, la debemos complementar con ejercicio físico. No tiene porque ser un ejercicio exhaustivo, pero sí que requiere de cierta continuidad, es decir, practicarlo durante treinta minutos al día, 5 días a la semana. Si no tienes disponibilidad de tiempo lo más recomendable es realizar el máximo posible.

Se recomiendan actividades como andar, ciclismo o natación porque estos favorecen positivamente en la quema de grasas pero es válido prácticamente cualquier deporte.

Cuidar la alimentación en tus menús semanales siguiendo la dieta mediterránea y completándolo con la práctica habitual de ejercicio físico, no solo te mantendrá en un buen estado de salud sino que estos hábitos de vida saludables actuarán como barrera protectora ante algunas enfermedades crónicas como la diabetes o el Alzheimer.

Ahora que ya conoces los beneficios que puede aportar la dieta mediterránea propia de nuestro país a tu salud, no tienes excusa para dejar de comer estos deliciosos platos en tus menús semanales.