Hará unos tres años, el diario científico Nature, publicó los resultados de una investigación según la cual, los edulcorantes no naturales como la sacarina, entre otros, influyen sobre las bacterias de nuestro intestino de modo que favorecen el sobrepeso, dificultando la regulación del azúcar en sangre y, en consecuencia, incrementando el peligro de padecer una diabetes de tipo 2.

Tras su publicación, lejos de estar de acuerdo con estas conclusiones, diversos organismos y entidades de gran prestigio como la EFSA o European Food Safety Authority, la Health Canada o la FDA, Food & Drug Administration, se pronunciaron sobre este tema afirmando que, tanto los investigadores como las diferentes organizaciones que regulan el uso de los edulcorantes en todo el mundo, han confirmado en incontables ocasiones, su seguridad para ser consumidas por el ser humano.

En el mismo sentido, otro diario científico, el US Endocrinology, difundió un artículo titulado "The Role of Low-calorie Sweetneres in Diabetes” (El papel de los edulcorantes bajos en calorías en la diabetes). Según dicha publicación, su consumo ayuda a regular el nivel de glucosa en sangre a los diabéticos y "prediabéticos", así como a perder peso.

Algo similar ocurrió con el "Aspartamo", es el endulzante más habitualmente utilizado en postres y otros productos sin azúcar como yogures, caramelos, chicles y bebidas light. Se llegó a relacionar con la aparición de tumores o algunas alergias. Sin embargo, la American Cancer Society investigó este tema concluyendo que dicho edulcorante no aumenta el peligro de padecer linfomas, leucemias o cáncer en el cerebro. Al mismo tiempo, la EFSA ha comprobado asimismo que no perjudica a nuestra salud.

Como os estamos comentando, existen muy diversas investigaciones, publicaciones y estudios sobre estas sustancias, unos a favor y otros en contra. Con el fin de intentar alcanzar un acuerdo general, se han citado en Lisboa casi 70 científicos expertos en salud pública, dietética, nutricionistas, endocrinólogos, preparadores físicos y pediatras. Pretenden estudiar cómo influyen los edulcorantes en nuestra dieta, si son seguros o no, qué medidas deben tomarse para regular su uso y qué factores de la nutrición y la dietética deben ser tenidos en cuenta para ser utilizados en diferentes alimentos.

Ha sido organizada por la FIN (Fundación para la Investigación nutricional) junto con la Universidad Lusófona lisboeta. También han colaborado más de cuarenta entidades como universidades, fundaciones, sociedades y centros investigadores de Europa e Iberoamérica.

La finalidad que persigue la Fundación para la Investigación nutricional es ayudar a la disminución de la ingesta de azúcares añadidos en nuestra dieta para así prevenir y tratar el sobrepeso y todas las patologías vinculadas con ello.

Según el presidente de la Fundación Lluís Serra-Majem, ”Los edulcorantes son utilizados de forma segura por los consumidores de todo el mundo desde hace más de un siglo”. Sin embargo, no son bien conocidos por algunos académicos y gran parte de la población, lo que hace que sea necesario este encuentro para estudiar su utilización, efectos beneficiosos, seguridad y otros factores normativos y legales que posibiliten la elaboración posterior de unas conclusiones consensuadas.