Tanto el gazpacho como el salmorejo son excelentes alternativas para nuestras comidas durante estos meses de calor. Nos refrescan, nos aportan gran cantidad de nutrientes y, por si fuera poco, son poco calóricos en comparación con otros platos. De hecho, son unos de los platos favoritos de nuestros clientes durante la época estival.

Si hablamos del gazpacho, en concreto, debes saber que está elaborado con tomate, pimiento y ajo, no cocinados (en crudo), sal, vinagre, agua y, nuestro oro líquido, el aceite de oliva. Precisamente por los alimentos que lo integran, hidrata y aporta gran cantidad de sales minerales por lo que es perfecto para los episodios de altas temperaturas que estamos experimentando este verano.

El Gazpacho: ¿Qué sustancias saludables aporta?

El gazpacho proporciona elementos saludables como:

- Antioxidantes: ya hemos hablado anteriormente del licopeno del tomate. Es un antioxidante de gran potencia que, consumido junto con el aceite de oliva, es asimilado mejor por nuestro cuerpo. El licopeno de los tomates rojos maduros resulta beneficioso para nuestro sistema cardiovascular y, tomado asiduamente, previene el envejecimiento celular y enfermedades como el cáncer de próstata. Ya sea en gazpacho, en crema o en salsa, consumir tomates es uno de los mejores hábitos saludables que podemos adoptar.

- Vitaminas: Las más importantes son:

o   La vitamina C del Pimiento.

o   Las vitaminas A y E del aceite de oliva.

- Minerales: Fósforo para la memoria, Manganeso y Calcio para los huesos y Sodio y Potasio para el correcto funcionamiento de los músculos y el sistema neurológico.

- Fuente de fibra que facilita el tránsito intestinal y provoca la sensación de estar saciado por lo que, si lo tomas como primero, tendrás menos apetito cuando comas el segundo. También ayuda a controlar el nivel de colesterol, a prevenir trastornos en el colon o enfermedades como la diabetes.

- Grasas saludables del aceite de oliva.

- Bajo contenido calórico: El gazpacho es considerado como una “sopa fría” baja en calorías siempre que, si lo haces tú mismo, tengas la precaución de no añadir demasiado aceite de oliva.

Y, además de todo… está riquísimo. ¡Vaya!, que el gazpacho es un verdadero tesoro de la dieta mediterránea.  ¿A que se te apetece? ;)