Tener bajo control la obesidad de los más pequeños no es una tarea fácil y aún no lo tenemos dominado. Alrededor del ocho por ciento de los adolescentes de nuestro país son obesos, lo que puede ocasionarles otros problemas de igual o mayor gravedad como es el caso de la diabetes.

Como medio para dar difusión y crear conciencia sobre una alimentación sana para los niños, Fundación Dieta Mediterránea  ha diseñado una nueva pirámide nutricional dirigida tanto a los más pequeños como a los jóvenes.

Lo más novedoso de esta nueva pirámide es que se añaden el chocolate y el cacao por contener un alto índice de polifenoles (sustancias bioactivas que utilizan las plantas como defensa frente a las plagas, la falta de agua o el sol excesivo). En el momento en que una persona consume vegetales con un alto índice de este elemento, inmediatamente la persona cuenta con la misma protección que tienen las plantas. En otras palabras, cuando comemos aceite de oliva virgen extra, verduras, cacao o frutas estamos evitando que en un futuro lleguemos a ser diabéticos, tengamos problemas de corazón o peor aún, suframos el temido cáncer.

Al mismo tiempo, también es de destacar que las cantidades de derivados lácteos incluidas en el nuevo modelo de dieta no tienen que ser necesariamente desnatados. De hecho, los más pequeños deben tomar productos lácteos ya fermentados (tipo yogures o queso fresco) con el fin de mejorar su organismo.

La pirámide añade una ración de carnes blancas y rojas y al menos cinco piezas diarias de vegetales y frutas. Igualmente da importancia al consumo de verduras frescas, frutos secos, legumbres, huevos, pescado, cereales (si son integrales, mejor) y aceite de oliva virgen extra. Todo ello, siempre complementado con un continuo ejercicio físico para evitar la inactividad o sedentarismo. La Fundación quiere promover hábitos de vida saludables en todos los hogares desde que somos pequeños y, de esta forma, prevenir posibles dolencias.

Aun así, inculcar una forma sana de alimentarse no es suficiente; los profesionales aconsejan el establecimiento de medidas, a nivel mundial, para luchar contra el sobrepeso en institutos, oficinas, fábricas, hospitales y ambulatorios entre otros lugares.

Por otro lado, tomar una alimentación sana favorece el ahorro ya que evitaremos tener que invertir en tratamientos o medicinas, como pasa con las personas diabéticas.

En el continente europeo, el sobrepeso está especialmente presente entre los jóvenes debido, en gran medida, a la conocida como “fast food” o comida rápida. Más del veinte por ciento del salario de los europeos se destina a la alimentación, por ello, la población joven tiende a consumir dicha comida rápida cuyos precios están muy por debajo de la media.