Cada vez es más frecuente que cuidemos nuestra alimentación independientemente de la edad que tengamos. Nuestros objetivos y motivaciones variarán en función de la época de nuestra vida, pero en definitiva se trata de regular los excesos y saber qué nos conviene comer cuando vamos cumpliendo años.

La clínica especialista en hábitos alimenticios Feel Good, ha realizado un estudio recomendando grupos de nutrientes y productos concretos en función de la edad. Empezando por los jóvenes de 20 años, hasta los adultos de 60 años en adelante.

Entre dichas recomendaciones, hay productos que, por contener grasas buenas, un alto nivel de vitaminas y antioxidantes, son aconsejables para todas las edades.

Cómo adecuar nuestra alimentación a los 20 años

A los 20 es difícil realizar las 5 comidas que se deben hacer todos los días, pero es algo que todos deberíamos cumplir incluyendo alimentos de los principales grupos: hidratos de carbono, grasas y proteínas y consumiendo las calorías, preferentemente, en las primeras comidas del día.

En esta edad, realizar deporte resulta esencial y hay que darle especial importancia a la ingesta de proteínas a través de pescados, carnes, etc. También es fundamental el consumo de calcio para terminar de fortalecer nuestros huesos y evitar su descalcificación. Podemos encontrar calcio en los lácteos, legumbres y frutos secos.

Cómo adecuar nuestra alimentación a los 30 años

En este cambio generacional ya percibimos que tenemos que poner más atención a nuestra alimentación y cuidarnos más.

Aunque tenemos que continuar consumiendo todos los tipos de nutrientes, hay que darle especial importancia al aporte que nos ofrecen las proteínas para la solidez de nuestros tejidos y mejorar el tránsito intestinal.

Alimentarse con legumbres, carnes o frutos secos entre otros, nos proporcionarán las cantidades necesarias de proteínas y grasas buenas que necesitamos para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Hay varias pautas a seguir durante esta edad: La mayor parte de las calorías se deben consumir en la primera comida del día, y las cenas hay que realizarlas con cantidades más livianas. No nos podemos olvidar de la fruta y de comer 3 raciones de lácteos a lo largo del día.

 

Cómo adecuar nuestra alimentación a los 40 años

En esta etapa de nuestra vida tienen especial relevancia el consumo de frutas y verduras, por su eficacia como antioxidante además del aporte en Vitamina C y fibras principalmente.

Con estos alimentos mantenemos de una manera saludable nuestro aparato digestivo y tenemos un extra de energía.

A los 40 años, aparecen las primeras arrugas y el consumo de tomates contribuye a hacer más lento el proceso de envejecimiento. En el caso de los hombres, también puede servir para prevenir la aparición del cáncer de próstata.

Para fortalecer nuestra estructura ósea es importante el consumo de calcio, tanto en mujeres como en hombres.  Además, hay que tener en cuenta el aceite Omega-3 por sus beneficios antioxidantes y los frutos secos, verduras y el pescado azul.

También hay que incorporar a nuestra dieta las legumbres, para prevenir enfermedades isquémicas, ictus o cáncer de colón.

Cómo adecuar nuestra alimentación a los 50 años

Al llegar a los 50 hay que aumentar el consumo de productos que contengan más antioxidantes. Es conveniente comer diariamente y en las cantidades adecuadas, alimentos como el vino, el chocolate negro o el café.

Es muy importante también el aporte de la fibra, los lácteos y la vitamina B:

    • . Tomando alimentos que contienen fibra, como las frutas, verduras y los cereales, mejoramos el tránsito intestinal.
    • . Con los lácteos y derivados, prevenimos enfermedades de los huesos como la osteoporosis.
    • . Con el consumo de huevos, carnes magras y legumbres entre otros. Tendremos el aporte de Vitamina B que nos ayudarán con la memoria y la agilidad mental.

Cómo adecuar nuestra alimentación a los 60 años

La alimentación de las personas con 60 o más años, se debe adaptar según las necesidades personales y hay que tener en cuenta el estado de salud de la persona. Ya que es una etapa en la que debemos controlar especialmente los niveles de azúcar.

Es importante comer más cantidad de proteínas que calorías, frutas y verduras de forma diaria. Y consumir al menos 4 veces por semana carnes bajas en grasas y pescado por igual. Hay que vigilar la ingesta de productos integrales y comer al menos 6 porciones de cereales semanalmente.

El calcio también cumple un papel importante, aunque la cantidad a consumir dependerá de si lo necesitamos más o menos. Sería conveniente no tomar menos de 0.8 Kg diarios.