Debido al ritmo que llevamos en el día a día, cada vez hay más gente que tiene problemas para conciliar el sueño. En nuestro país se estima que ya hay más de 4 millones de personas que tienen problemas para dormir y esto nos perjudica de varias formas: estamos más irascibles, nos cuesta prestar atención a lo que hacemos y rendimos peor en todos los aspectos.

Dormir bien todas las noches es tan importante para nuestro organismo, como una buena alimentación, realizar ejercicio físico regularmente o no tener costumbres nocivas para la salud como por ejemplo fumar.

Sueño y alimentación están vinculados

Cuando no conseguimos un sueño reparador nuestro cuerpo nos pide comer alimentos grasientos  o con un alto nivel de hidratos de carbono para equilibrar la carencia de energías.

El consumo de este tipo de comidas junto con la poca realización de deporte, nos lleva a subir de peso. Lo cual provoca también que durmamos peor y entramos en un proceso cíclico que deriva en problemas en la calidad del sueño, como se suele decir comúnmente: “la pescadilla que se muerde la cola”.

Precaución en la cena para no afectar al sueño

También puede afectar al sueño la comida que ingerimos antes de acostarnos. Es fundamental no comer grandes cantidades de comida, ya que la digestión será más pesada. Además tenemos que evitar alimentos con un alto nivel de grasas saturadas o sustancias estimulantes como: el café, las bebidas con cola o el té.

Los mejores alimentos para enriquecer la calidad del sueño son los que tienen un alto nivel de triptófano, es un aminoácido esencial que nuestro organismo no genera y debemos consumir a través de la comida. El triptófano regula la hormona serotonina y esta a su vez se encarga de la melatonina, cuya función principal es controlar los ciclos del sueño.

Estos son algunos de los alimentos recomendados con triptófano: hidratos integrales, pescado, pollo, pavo, huevo, piña o aguacate entre muchos otros.

En definitiva, aunque hay muchos factores que intervienen a la hora de descansar correctamente, hay algunas pautas que debemos seguir: controlar las cantidades antes de acostarnos, el tipo de alimentos, realizar deporte,  fijar unos horarios y sobre todo ¡Tener paciencia con los problemas diarios que nos encontramos! ;P