En la primera parte de nuestro artículo sobre la relación que existe entre los alimentos que consumimos y nuestra salud, establecimos el concepto de “alimento saludable y definimos la Dieta Mediterránea como el prototipo de lo que podemos considerar una lista de alimentos que benefician nuestra salud y la propician.  

Entre el listado de alimentos que podemos catalogar como saludables, en el anterior post, hablamos de las frutas y las verduras.  En esta segunda parte, nos centraremos en otros tipos de alimentos que deben incorporarse a una dieta saludable como son la carne, el pescado, las legumbres, los cereales y el aceite de oliva.

Alimentos saludables: La carne

Tienen un alto contenido proteico, minerales como el fósforo, el yodo o el selenio y vitaminas como la B12, todos ellos fundamentales para que nuestro cuerpo funcione correctamente. Recomendamos las “blancas”: pollo, pavo, conejo…, frente a las “rojas”: ternera o cerdo, por tener menor proporción de grasa al mismo tiempo que aportan muchas proteínas. Entre otras, podemos citar:

-        El Conejo: Además de ser hiperproteico e “hipograso”, es muy bueno para los hipertensos por tener escasa cantidad de sodio.

-        El Pavo o el pollo:

o   Son las que menor cantidad de grasa tienen (entre un 4 y un 5 por ciento).

o   Proporcionan vitaminas del grupo B, esenciales para que nuestro metabolismo sintetice la energía que necesitamos para vivir de los carbohidratos, las proteínas y las grasas.

o   Son ricas en oligoelementos que benefician a la digestión de los alimentos y a tener un buen estado de nuestra dermis y células nerviosas.

Alimentos saludables: El pescado

Características a tener en cuenta de los pescados en general:

-        Poca cantidad de grasa saturada.

-        Elevado contenido proteico.

-        Buen aporte vitamínico y de minerales.

-        Ricos en Omega 3, idóneos para bajar el colesterol en sangre y evitar los trastornos del sistema cardiovascular.

Entre los pescados más beneficiosos para la salud, destacamos:

-        La sardina:

o   Al tener una espina blanda, cuando la asamos o calentamos para comerla, el calcio de sus huesos se trasvasa a su carne y se convierte en fuente de dicho elemento.

o   Por su contenido en Omega 3, reduce el peligro de sufrir enfermedades como la arterioesclerosis o la formación de trombos en el torrente sanguíneo.

-        El salmón:

o   Consumir salmón asiduamente contribuye a que nuestro cerebro funcione correctamente.

o   Hay investigaciones científicas que demuestran que reducen el peligro de padecer trastornos inflamatorios.

o   Se debe cocinar asado o a la plancha porque, si lo freímos, se oxidan sus grasas. 

Alimentos saludables: Las legumbres y los cereales

Son una parte fundamental de nuestra dieta, desde tiempos inmemoriales, por ser barata su producción y beneficioso su consumo. Y es que este grupo de alimentos es bajo en grasa y altamente energético al mismo tiempo. De nuevo, destacaremos dos:

-        Las habas:

o   Proporcionan mucha energía y poca grasa.

o   Son las que mayor contenido en hierro poseen. Sin embargo, al no ser de origen animal, deben consumirse acompañadas por alimentos que contengan vitamina C para ayudar a que nuestro organismo lo asimile.

o   Fuente de fibra que ayuda a un correcto tránsito intestinal.

-        El arroz integral:

o   Al no ser refinado, conserva más propiedades que el no integral.

o   Altamente energético y poco graso.

o   Aporta mucha fibra, mejorando la digestión.

o   Contribuye a estabilizar la cantidad de glucosa en la sangre.

Alimentos saludables: El aceite de oliva

Este producto es uno de los más destacados como alimento saludable dentro la Dieta Mediterránea. Sus grasas son beneficiosas para subir el porcentaje de colesterol HDL (bueno para nuestro organismo) sin elevar el nivel total de colesterol. Al mismo tiempo, evita el peligro de sufrir arteriosclerosis. El aceite de oliva tiene tantos beneficios que ya dedicamos un artículo a comentarlos en detalle.

Finalmente, recordar que además de cuidar nuestra alimentación con una dieta equilibrada y variada, es importante incorporar a nuestra vida hábitos saludables como descansar lo suficiente por la noche o hacer ejercicio físico diario dependiendo de lo que nuestra edad y salud nos permita.