El desayuno es la comida más importante del día y la que nos debería aportar la mayor cantidad de energía necesaria para rendir bien durante toda la jornada, más incluso que el almuerzo.

Debido a las prisas por cosas como llegar tarde al trabajo o llevar a los niños al colegio, solemos cometer errores que nos lastran durante el resto de la mañana o el día entero. Comer algo rápido, en poca cantidad y que no tenga los nutrientes que necesitamos, provocará que aumente nuestra sensación de cansancio tanto física como mentalmente.

A continuación, os explicamos que debéis incluir siempre en vuestro desayuno para que esto no suceda:

Carbohidratos sanos para obtener energía

Destacamos que deben ser sanos porque no todos los hidratos lo son, para que sean considerados sanos o saludables deben tener la cualidad de aportar una gran cantidad de energía al organismo además de no variar los niveles de azúcar en sangre.

Un buen ejemplo de alimentos con hidratos de carbono saludables serían la avena y el pan de centeno.

Consumir huevos 2 ó 3 veces a la semana

Comer huevos con moderación en algunos de nuestros desayunos a lo largo de la semana, puede ser muy beneficioso. Sobre todo, en días en los que sabes que necesitarás un extra de energía.

El huevo es un alimento que ofrece proteínas de gran calidad y además contribuye a un mejor funcionamiento de los neurotransmisores vinculados al estado emocional de las personas.

Proteínas con pocas grasas

Tenemos que evitar alimentos como las salchichas que no aportan energía y lo único que hacen es incrementar los niveles de colesterol en sangre. Además, este tipo de comidas tienen una digestión pesada por lo que nos sentiremos más cansados durante todo el día.

Para estar más ágiles y ligeros debemos comer alimentos como las legumbres: Garbanzos, frijoles, etc.

Frutos secos

Si eres de los que no les parece muy apetitoso empezar el día comiendo garbanzos, los frutos secos te darán también una gran cantidad de energía.

Alimentos como las nueces o las almendras ofrecen mucha energía al organismo a través de las grasas saludables, carbohidratos y proteínas. Pero recordad que hay que comerlos sin excederse, ya que tienen bastantes calorías.

Batidos de frutas y Lácteos desnatados

La glucosa de la fruta puede dar una cantidad de energía bastante superior y más duradera que la que ofrece un café, que es mucho más momentánea.

Por otro lado, los lácteos desnatados tienen una digestión más ligera que los normales, lo cual viene muy bien para los desayunos. Además, proporcionan una gran cantidad de nutrientes y aminoácidos que también contribuyen a incrementar las energías.