Es notorio que día a día crece la inquietud por los alimentos que tomamos. Las últimas informaciones han provocado que todos nos preguntemos por lo que comemos y aumenta la necesidad de saber más, de entender el etiquetado de los productos y conocer los ingredientes que se emplean en su elaboración.

Los nutricionistas aconsejan que nuestra dieta esté compuesta de alimentos frescos, naturales, disminuyendo el consumo de los productos elaborados... En otras palabras, un retorno a la dieta tradicional mediterránea y a los platos caseros. Por ello, muchas de las marcas de este tipo de productos quieren sumarse a esta corriente usando eslóganes y mensajes atrayentes que, en muchos casos, no son reales.

Una de las más recientes comunicaciones de la OCU se ha pronunciado en este sentido, sobre la utilización de palabras como "casero, "natural" o "artesano", que vemos cada vez más en el envasado de numerosos artículos como mensaje publicitario, sin que hagan honor a la verdad ya que, al leer el etiquetado de dichos productos, advertimos que es una barbaridad o sencillamente, una verdad a medias.

Los profesionales de la nutrición insisten en que se deben leer los ingredientes así como los datos nutricionales que figuran en las etiquetas. Subrayan la importancia de comprender cuáles son dichos ingredientes como por ejemplo, si incluyen emulgentes, aditivos, colorantes, estabilizantes o conservantes para que perduren los alimentos, etc.  Su presencia en productos aparentemente "caseros y naturales" como zumos o batidos, en salsas preparadas para acompañar a la pasta, en postres o "tentempiés", asombra a los consumidores.

La realidad es que, según la legislación española,  los productores están obligados a detallar en las etiquetas de sus productos todos los ingredientes que usan para elaborarlos. Sin embargo, hay veces en que esta información no es fácilmente visible, legible, ni comprensible.

Por todo ello, te aconsejamos que intentes encontrar y leas los ingredientes de las etiquetas para poder contrastar la información de distintos productos. Únicamente de esa forma podrás estar seguro de si lo que vas a consumir es 100% casero o natural.

Al mismo tiempo, invitamos a las marcas productoras a responsabilizarse ante sus compradores usando un etiquetado claro, legible y real.